
Una carrera contrarreloj. Para los productores de ajos, cebollas y liliáceas en regiones como Castilla-La Mancha, Andalucía o el Valle del Ebro, el exceso de agua de las últimas semanas no es solo un problema radicular: es una amenaza al órgano de reserva (el bulbo) que determina la rentabilidad comercial.
Ajos, cebollas y demás: los bulbos bajo presión
A diferencia de otros cultivos, en el ajo y la cebolla, el sistema radicular es fasciculado y poco profundo, lo que limita su capacidad de exploración ante suelos compactados. El bulbo, al estar enterrado, sufre una doble asfixia: la de las raíces absorbentes y la de las túnicas protectoras, que pueden empezar a fermentar.
Fisiopatología en Bulbos
- Dormición inducida y «Brotación Engañosa»: La hipoxia prolongada altera el balance de ácido abscísico y giberelinas. En ajos, esto puede provocar una brotación secundaria o deformaciones en los dientes si el encharcamiento ocurre cerca de la diferenciación.
- Pérdida de pieles y calidad comercial: El exceso de humedad y la falta de O2 degradan las túnicas exteriores (las «pieles»). Un ajo con pieles manchadas o debilitadas pierde su aptitud para la exportación y su vida útil en post-cosecha cae drásticamente.
En el ajo, el daño por asfixia se paga en la báscula (calibres pequeños) y en la cámara (podredumbres). Anticiparse con bioestimulación radicular es la diferencia entre una cosecha salvable y una pérdida total.
2. Las enfermedades post-DANA o lluvias intensas
El encharcamiento es el caldo de cultivo ideal para patógenos que son críticos en liliáceas:
• Podredumbre Blanca (Sclerotium cepivorum): Los esclerocios se activan con la humedad. En suelos saturados, el hongo coloniza rápidamente el disco basal, dejando el ajo sin soporte radicular.
• Mildiú (Peronospora destructor): Tras las lluvias, la humedad relativa alta en el microclima de la parcela dispara las esporas. Si la planta está débil por asfixia radicular, el ataque es fulminante.
• Piel de Cristal y Bacteriosis: El agua acumulada entre las capas de la cebolla facilita la entrada de Pseudomonas, provocando podredumbres internas acuosas imposibles de detectar a simple vista hasta la clasificación.
¿Cómo recuperar ajo y cebolla dentro del programa ZERYA SIN Residuos de Pesticidas?
A nivel nutricional: «Levantar» el cultivo
Dado que el sistema radicular de las liliáceas es muy sensible a la salinidad y a la falta de oxígeno, la intervención debe ser muy preciso, casi quirúrgica:
• Potasio (K+) Foliar: En liliáceas, el potasio controla la turgencia del bulbo. Tras un estrés hídrico, las aplicaciones foliares ayudan a cerrar estomas y gestionar mejor la reserva energética residual.
• Azufre (S): Es el elemento clave para el sabor y la calidad del ajo. Las lluvias lavan los sulfatos del suelo. Una vez recuperada la aireación, reponer azufre es vital para la síntesis de alicina.
Biocontrol: reforzar el disco basal
• Inocular Trichoderma harzianum: Es fundamental aplicar vía riego (en cuanto el suelo lo permita) cepas seleccionadas de Trichoderma para que ocupen el nicho ecológico en el disco basal del bulbo, impidiendo que Fusarium o Sclerotinia se asienten.
• Usar Elicitores: Aplicar inductores de resistencia (como quitosanos o extractos de algas) para que la planta active sus defensas naturales frente al Mildiú, que suele ser el «segundo golpe» tras la lluvia.
Pasos clave para el productor de ajos / cebollas
1. Drenaje: Priorizar la evacuación de agua en las cabeceras de la parcela. Como ya sabes, el ajo no tolera ni 24h de «pie encharcado».
2. Nitrógeno de Reemplazo: Las liliáceas tienen una curva de absorción de Nitrógeno muy marcada. Tras el lavado por lluvia, se debe reponer N de forma fraccionada (preferiblemente en forma amoniacal o con inhibidores de la nitrificación para evitar nuevos lavados).
3. Priorizar tratamientos SIN Residuos: Ante la presión de hongos, evita la tentación de realizar aplicaciones masivas de síntesis. ZERYA te permite el uso de herramientas biotecnológicas que mantienen la eficacia sin dejar metabolitos que penalicen la exportación a mercados exigentes (como Alemania, Portugal, UK,…).
Podredumbre blanca. Podredumbre basal
Los bulbos, al estar en contacto directo con el suelo saturado, son dianas fáciles para Sclerotium cepivorum (podredumbre blanca) y Fusarium oxysporum (podredumbre basal).
Bajo el estándar ZERYA SIN Residuos de Pesticidas, no buscamos solo combatir al hongo, sino reconstruir la competitividad biológica del suelo. Te pasamos una tabla técnica de compatibilidades y uso de herramientas de biocontrol:
| Agente de Biocontrol / Sustancia | Patógeno Diana | Modo de Acción | Compatibilidad y Observaciones |
|---|---|---|---|
| Trichoderma harzianum / asperellum | Sclerotium, Fusarium | Hiperparasitismo: Envuelve y degrada las hifas del patógeno. Competencia por espacio. | Alta. No aplicar junto a fungicidas de síntesis. Funciona mejor con humedad (post-lluvia) y T>10°C. |
| Bacillus subtilis / amyloliquefaciens | Fusarium, Pythium | Lipopéptidos: Antibiosis directa que rompe la membrana del hongo y estimula el crecimiento. | Alta. Muy resistente. Se puede mezclar con la mayoría de fertilizantes y cobres moderados. |
| Streptomyces spp. | Sclerotium, Actinomicosis | Producción de metabolitos antifúngicos y degradación de quitina de los hongos patógenos. | Buena. Ideal para suelos con mucha materia orgánica donde el patógeno es persistente. |
| Quitosano (Chitosan) | Fusarium, Mildiú | Elicitor: Activa las defensas naturales (proteínas PR) y crea una barrera física en el bulbo. | Total. Actúa como un «vacuna». Excelente en mezcla con cobre a dosis bajas. |
| Extractos de Ajo / Canela | Bacteriosis, ácaros de raíz | Efecto choque: Fungistático y bacteriostático por contacto. | Limitada. Usar solo como tratamiento de rescate. Puede ser fitotóxico en brotes muy tiernos. |
Cómo aplicar tras la lluvia
1. El pH de la Solución: Ojo, tras las lluvias, el agua de los pozos o canales puede cambiar su química. Asegúrate de que el caldo de aplicación para Trichoderma o Bacillus esté entre pH 5.5 y 6.5. Un pH muy alcalino inactiva las esporas antes de que lleguen al suelo.
2. Sinergia Trichoderma + Materia Orgánica: Si vas a aplicar Trichoderma vía fertirrigación para frenar el Sclerotium, acompáñalo de ácidos fúlvicos. Esto actúa como «combustible» para que el hongo beneficioso colonice el disco basal del ajo antes de que el patógeno despierte.
3. El Orden de los Factores:
- Primero: Bioestimulación foliar (Aminoácidos + Potasio) para que la planta tenga energía.
- Segundo: Inoculación radicular (Microorganismos) para proteger el bulbo.
- Tercero: Nutrición de reconstrucción (Calcio + Magnesio).
Ajo y cebollas certificados por debajo de 0,01 ppm
Si la presión del patógeno te obliga a usar una materia activa de síntesis (como un triazol) para no perder la cosecha, consulta siempre el periodo de degradación. Para mantener la certificación ZERYA, debemos asegurar que el residuo final esté por debajo de 0,01 mg/kg. El uso de Bacillus tras un tratamiento químico acelera la degradación de esos residuos en el suelo.

